Para evitarnos el mal trago de tener que decirles que hemos suspendido se nos puede ocurrir la idea de “maquillar” la verdad...
Mentir no es buena idea, al final los padres acaban sabiendo que hemos suspendido y nos caerá doble bronca: por suspender y por ocultárselo.
Pero aunque sepamos que está mal mentir, la tentación de tratar de ocultar una mala nota es bastante grande.
En definitiva: ¿Alguna vez habéis mentido para a vuestros padres sobre una mala nota?

No hay comentarios:
Publicar un comentario